La pelota

— Entonces, ¿está quieta o está en movimiento?

— Quieta

— Y sin embargo se mueve.

— Con respecto a nuestro marco de referencia está quieta.

— Pero con respecto al marco de referencia del Sol, de la Luna, de cualquier planeta, o estrella del universo la veríamos moverse en la medida en que la Tierra, el Sistema Solar o la galaxia entera se están moviendo a través de todos ellos, ¿no?

— Pero decir que está moviéndose en la medida en que la Tierra rota sobre su eje u orbita alrededor del Sol, no sería muy práctico para nuestra conversación.

— Entonces no estoy haciendo interpretación hippy de la teoría de la relatividad. La “verdad” va a estar condicionada por ese marco de referencia. No existe una verdad absoluta.

— Si te pones así, la verdad absoluta sería que, como dices, se mueve.

— ¿Y para qué nos sirve esa verdad si no la podemos usar?

— ¿Por qué no la podemos usar?

— Porque si quiero decir la verdad, tengo que especificar que, aunque para nuestro marco de referencia se encuentra completamente quieta, la verdad es que se mueve a través del universo a una velocidad que no podemos determinar pues siempre va a depender del marco de referencia que fijemos.

— No veo el problema

— Que no podemos hablar así. Tú mismo me has respondido que “está quieta”. Esa mentira, te ahorra explicaciones y posiblemente sea más útil para comprender la realidad que la propia verdad.

Lo del otro día

— ¿Iba en serio lo del otro día?

— No. — Espera, ¿a qué te refieres?

— A lo de los 5 minutos esos

— Probablemente no.

— Cómo que probablemente… ¿Hiciste de verdad lo de poner el cronómetro y darle a publicar en cuanto llegase a cero?

— Pfff ¡no! Tenía una mierda de texto y quería darle salida. Fue la primera patraña que se me ocurrió.

— Pero todo el texto iba sobre los cinco minutos.

— Una excusa, ya te digo.

— Pero, vamos a ver. Entonces no es la excusa. Tenías esta idea de escribir hasta que te diga el cronómetro, pero eso era pura fantasía. Entiendo que no había ni reloj, ni tardaste cinco minutos cuarenta y siete segundos en escribirlo. A lo mejor te tiraste ahí un rato revisando y corrigiendo.

— ¿A que si lo explicas pierde la gracia?

— Gracia, gracia… tan fino no te quedó.

— Ni éste tampoco. Nadie te obliga a leerme.

— ¿Cómo que éste?

— Este texto.

— ¿Qué texto?

5:47

En cuanto el cronómetro que acabo de poner con 5:47 llegue a cero, pienso darle a ese botón azul de la derecha que dice “publicar”.

No hay razón para elegir cinco cuarenta y siete, pero debe ser justo eso. No valdría ni cuarenta y tres, ni cincuenta y ocho. No quiero ni tres minutos, ni dos, ni trece. Cinco cuarenta y siete es raro pero elegante. No es redondo, ni a en puntos, ni a y cuartos, ni a y cincos. Ni siquiera sé por qué es divisible si es que lo es. Lo sea o no, parece primo, como yo.

Cinco cuarenta y siete porque sí. Porque me gusta, porque me sabe bien y porque no se entienda. Que le den al sentido, a la lógica y a la razón. He salido de la ducha y he pensado: “voy a escribir durante cinco minutos, cuarenta y siete segundos y lo que salga.” Y así va a ser. Mi cabeza barriga sabrá por qué aunque yo no tenga ni idea.

Muy lejos he llegado. Tres párrafos, o dos y medio si cuentas esas dos lineas de pacotilla del principio, hasta que mis manos se han parado. Se habrán dado cuenta de lo igual que da todo.

Relee y corrige, que te sobra el tiempo. Hazlo como si esto fuera a alguna parte o como si se te tuviera que entender. Escribe durante cinco minutos, cuarenta y siete segundos, pero pon las comas bien. Que en esta vida se puede ser de todo menos torpe puntuando.

Se me acaba esto ya. Me voy a quedar justo a trece segundos de los seis minutos escribiendo. Que son números, el trece y el seis, escondidos detrás del cinco y del cuarenta y siete. Números igual de exactos y de absurdos. Números que a lo m

 

2039

Anoche, tras reunirse en Barcelona con sus compañeros del Partido Popular Europeo con motivo de su estreno en la presidencia de turno de la Unión Europea, el presidente de la República de Cataluña, Pedro Sánchez-Camacho, tuvo que pronunciarse de nuevo sobre la reciente convocatoria del referendum por la independencia de Baviera.

— Una vez más, le digo, hay que recalcar que el caso de Baviera nada tiene que ver con el proceso que siguió Cataluña. No tenemos que dejar ninguna duda, de que la Unión Europea debe fundamentarse en el respeto al orden Constitucional de los estados miembros. Ese referendum ha sido anulado ya por el Tribunal Constitucional Alemán y por lo tanto no se ajusta a derecho, por lo que nosotros siempre nos vamos a situar de lado de nuestros socios europeos y frente a aquellos que antepongan la consecución de unos intereses politicos al respeto a la legalidad alemana.  Y finalmente recordarles, que incluso si decidieran recapacitar y organizar dicho referendum de manera legal, lo que es indudable es que de producirse la independencia de Baviera, el estado resultante quedaría fuera de la Unión teniendo que solicitar de nuevo un ingreso que debería aprobarse por unanimidad, incluyendo el voto de Alemania. Supongo que a estas alturas, no hace falta recordarles la década de bloqueo que nos supuso a nosotros, y más que podría haber sido de no haberse producido la salida de España de la Unión Europea en el año 36.

El cisne

El avión sale a las 12:45. Hay que estar ahí a las 10:45. El tren tarda tres cuartos de hora y a la estación hay otra media hora. Habría que salir sobre las 9:30 de casa.

Pero las 9:30 se convierten en las 10:10. Y esos 40 minutos se convierten en avaricia: “Esta aplicación dice que en Uber se tarda la mitad que en metro así que, ¡a la mierda!” No me quiero quedar sin vacaciones aunque hoy habría venido fenomenal que todos los camiones que atraviesan la city se cogieran un descanso. Descanso como el que le damos al conductor del Uber después de 25 minutos prácticamente parados. Con la carrera son las 10:55 cuando por fin salimos en el tren. 40 minutos + avaricia = 1 hora de retraso.

Pero llevábamos dos de margen. No preocuparse. Lo bonito del tren, en vez del autobús es que es como una especie de cápsula temporal. Te subes por un extremo y sales por el otro a la ho

Un momento, ¿cuánto llevamos parados?

— Hola, señores pasajeros, tengo que pedirles disculpas pero estamos siendo retenidos porque hay un cisne en las vías. Le estoy viendo, de hecho, ahora mismo, delante de mí. En cuanto lo retiren podremos reemprender la marcha.

Un cisne.

Un puto cisne, joder.

Veinte minutos para sacar a un cisne de una vía de tren.

Water Monday

This post is in English because if you understand Spanish you probably have already heard me telling this story and if you don’t, I think you are going to enjoy it. Or be completely horrified. I hope it is the first one. Really.

So tradition says in my home town of Salamanca, that such a day as today every year, Salamancans (although we prefer “charros”) will go in the morning to work or school but after lunch we will be on holiday just for the day. Years ago my parents would take me and my sister to meet my grandparents and other friends to go on a picnic to the countryside, eat Hornazo – a shortcrust-ish-like pie with all the good stuff from Salamanca such as chorizo, jamón, sirloin and pork belly in it- and have some outdoors fun. As I grew older I kept doing the same thing but this time with my friends adding also some alcohol to the mix. (Hi mum! Still can’t read English right?). In summary, a local holiday during which the whole city gets absolutely empty because everyone is partying and celebrating outside.

What do we celebrate? Well, that is the fun bit. Back in the XVI century, a young king Philip II came to Salamanca to get married. He was only sixteen years old but what he found here would leave a deep mark in his very catholic soul. By that time Salamanca had a university which had already been running for three centuries, making of it a true temple of knowledge with 8,000 students (take as a reference that Madrid at the time had only 11,000 inhabitants) who wanted as well to have some fun. Actually, to have a lot of fun. Because of this, the king found a city full of all kinds of taverns, brothels and “houses in which the sixth commandment was constantly questioned”, in such a way that “Salamanca was not only the first University of these kingdoms, the most known and old; but at the same time the biggest brothel in Europe, the Sodoma and Gommorrah from the west.”

“Salamanca was not only the first University of these kingdoms, the most known and old; but at the same time the biggest brothel in Europe, the Sodoma and Gommorrah from the west.”

Probably that is why, a shocked king ruled that during Lent and Easter, the prohibition to eat meat shall be respected in all its meanings. Because of that, and in order to prevent all kinds of lustful acts, all those women were expelled from the city and conducted to the opposite side of river Tormes when these days came.

The end to all this happened in the first Monday after Easter Monday – that is, today – in which all the students would cross the river in their boats to get the prostitutes back into the city, celebrating quite heavily in that very moment their return in a way that you can probably imagine by this moment. And because of that this Monday got to be known as lunes de aguas which literally means Monday of water or more simply Water Monday.

Yes, because of that funny story full of alcohol and prostitutes I have been going on a nice picnic with my friends and family every Water Monday I can remember.

P.S.: This is just my quick summary, but even being google translated I strongly recommend to have a look at the Lunes de aguas entry in the Wikipedia.

El día que llegaron los monstruos

No hay mejor cura de humildad que una invasión alienígena. Tú ríete. Yo también me reía. Y me creía Dios. Pero en serio, hace falta un auténtico Apocalipsis, que deje a la humanidad al borde de la extinción para que seamos conscientes de lo que aportamos cada uno a este planeta y si no, echa un vistazo a mi alrededor.

La de mi derecha es Victoria. Me ha pedido que me aparte un poco para que no le quite nada de luz mientras sutura la pierna izquierda de Richi. Victoria es cirujana en el hospital universitario. Con dos cojones. La verdad es que todo ha sucedido muy rápido. La explosión fue muy fuerte y antes de que pudiera darme cuenta de quién gritaba, Victoria ya me tenía poniendo presión en la pierna mientras registraba como loca la cocina. Ha encontrado un carrete de hilo, de ese con el que normalmente se atan los asados. No había pasado ni un minuto y ya le tenía tendido sobre la mesa cosiendo una herida muy fea. No me preguntéis qué está usando de aguja porque tampoco lo quiero saber. Dice que dadas las condiciones es muy probable que se infecte, pero aun así prefiere lidiar con eso más tarde que dejar que se desangre ahora. Comparto su diagnóstico. Ya. Nadie me ha preguntado, ¿quién me iba a preguntar?

En la puerta están Car y Jon. Car es química en una farmacéutica. Se ha metido hace diez minutos en el cuarto de la limpieza y ha salido con una garrafa de Domestos tuneada con un poco de cinta americana, de la que colgaba un trozo de trapo de cocina. Ha podido acercarse a la puerta del restaurante usando las mesas para no ser vista donde ha prendido la mecha y ha lanzado el invento por la ventana y ha salido por patas. Algo me dice que había algo más que Domestos en esa garrafa porque la explosión ha sido tan grande que se ha llevado a tres lagartos por delante dándonos un poco de tregua por primera vez desde esta mañana. También ha provocado la onda expansiva que ha terminado con la antena de la radio clavada en la pierna de Richi. Sí, Richi es Teleco y estaba tratando de montar una radio con la que poder buscar ayuda porque los móviles dejaron de funcionar hace tres días. ¿Cómo no? Algo bueno tenía que tener, está claro que la humanidad no aprendió por sí sola cuántas fotos de gatitos eran demasiadas. Ahora en serio, espero que lo de la pierna no sea grave.

Jon ahora está revisando la zona para asegurarse de que podemos salir. “No sé qué son esas cosas ni cómo se comunican, pero en el momento que sepan que han perdido a tres de sus amiguitos van a mandar a mucha más gente y no van a estar contentos. Necesitamos salir de aquí. Y armas. Necesitamos armas.” Parece que los militares sólo saben arreglar las cosas con armas, y tal y como está el asunto no voy a empezar a quejarme ahora, pero a ver de dónde sacamos “armas” en el centro de Salamanca.

Éste es el panorama y ésta, a falta de saber lo que ha pasado con la mía, es mi familia por ahora nos necesitamos unos a otros para… ¿Qué? Ah, ¿yo? Sí, por poco se me pasa, qué cabeza. Yo soy diseñador gráfico. Hace tres días toda la humanidad — Bueno, hasta donde yo sé sólo la ciudad de Salamanca, vale, pero algo me dice que no vienes desde tan lejos para quedarte en Salamanca. A no ser que estén buscando piso para el curso que viene, claro. Si vienen buscando piso lo veo chungo porque está todo pillado desde junio — nos enfrentamos a algo que hasta entonces no creíamos ni que pudiera existir. Aquí los cuatro fantásticos han sido capaces de lidiar con lo desconocido, a vida o muerte, simplemente con lo que hacen rutinariamente en el trabajo. Y yo… yo puedo decirte si el menú está escrito en Helvética o en Arial. ¿Cómo te quedas?

Jon dice que está todo despejado y que deberíamos ir marchando. Victoria ha acabado con Richi, que va a necesitar ayuda para moverse así que voy a tener la oportunidad de sentirme un poco útil. Cosa que me da rabia porque le tenía echado el ojo a ese luminoso en Comic Sans que hay frente al restaurante.

— Tío Raúl, tío Raúl, cuéntanos otra vez la historia de lo que hiciste cuando llegaron los monstruos.
— Mirad niños, yo no sabía cómo curar a los supervivientes, no era capaz de construir nada con mis propias manos, ni siquiera matar a nada — ¿O sería nadie? — pero si la humanidad tenía aunque fuera una remota posibilidad de salvarse, pensaba librar al planeta de errores pasados, dejando detrás de mí un lugar más bello que el que me encontré.

Sí, no pienso dejar ni un solo cartel, luminoso o furgoneta rotulados en Comic Sans. Llámame superviviente. Y ni siquiera eso va a poder ser hoy. Está la pierna de Richi como para pensar en la belleza.